domingo, 29 de abril de 2018

MAR INTERIOR .I.




...desde este mar interior, navegando a través del mismo o tal vez cruzándolo, porqué tal vez no sé donde estoy o donde estaré... y sigo navegando por horas, así días... y las aguas se arremolinan, se alzan, luego se apaciguan...negras, de crespones blancos así azules, oscuras, transparentes, de un sinfin de sensaciones de vastedades marinas...y no sé distinguir en un momento dado, que aquello que se alza majestuoso es el fin  del continente, pues en estos tiempos aún no ha sido nombrado, menos recorrido, atravesado o tal vez descubierto...




...entonces, hoy me pregunto: qué habrán imaginado de aquel peñón sin saber que en este lugar y altura, acaba la tierra de esta nueva tierra...quizás jamás imaginaron que estaban cruzándolo en pos del otro mundo...que acá terminaba una aventura para comenzar otra...







...y  pasaron los años así otros navegantes, algunos osados marineros y quién sabe cuántos otros adelantados, navegando tras sus sueños, tras sus utopías, hasta que en cartas apareció este accidente geográfico, que era el portal al nuevo mar y por resultado, a la nueva tierra o a la nueva vida, sin imaginar que podían seguir navegando hasta que la vida se les fuese en ello, cruzando una y otra vez este portal, pues...
       
                                        ...este mar interior ya no era tal.

domingo, 22 de abril de 2018

CRUZANDO EL MAR INTERIOR/ESTRECHO DE MAGALLANES.



…es temprano un día domingo a orillas del estrecho, hay poco viento y ese inconfundible olor a mar, a sal y a petróleo pues estanos pronto a embarcar, me recuerda años idos navegando por este mismo mar, en pos de la isla.    


Navegamos cruzando las aguas del estrecho, con olas de poca monta y un azul oscuro que nada presagia.  Así rodeados de tierras lejanas y otras cercanas, sin perder el horizonte que siempre se enmarca por líneas de tierra firme, pasan los minutos y luego horas.  

Cruzar estas aguas hoy en día es un detalle, un momento de vida que se detiene, pues creo que a veces avanzamos sin darnos cuenta que estamos cruzando a otra tierra, a otro sentido de la vista, como si este estrecho fuera un círculo rodeado de tierra y lo que cruzamos no es más que el espejismo de lo que está al otro lado.  

Cómo poder retratar lo evidente, sino en el sueño de los otros o tal vez uniendo lo que este estrecho ha separado y en vida hemos tratado de unir…




…mas; qué vería ese marino de antiguos ademanes, desde el castillo de popa o tal vez de lo alto del palo trinquete, sino una silueta de suaves lomajes al sur y otros al norte, en una tierra sin fin que demarcaba la vista, sin saber si de alrededor de ella, podría salir…







...se hace necesario cruzar el mar interior...



jueves, 29 de marzo de 2018

ACERCA DEL ESTRECHO....Y PUERTO DEL HAMBRE...



...la vida rima, decía un viejo amigo, así como fluye.  Y respiro tras respiro, la vida nos regresa a lugares que pensamos, jamás volveríamos.  Hace casi 25 años, una tarde de invierno, abrí mis notas y declamé allí donde la piedra se pierde en las aguas del estrecho, unos versos que formaban parte de un poema mayor...   Porqué lo hice...?  Tal vez, fue esa necesidad de responderle a ese Cenotafio que me intrigó desde niño, en cuyo interior había una inscripción que rezaba: "Tanto he padecido, que puedo llamarme mártir"...

...y la vida rima, para estar en Puerto del Hambre en este 2018, sin olvidar aquellos versos, que transcribo a continuación: 


 

de
Sobre esta piedra...




  ... y todo volverá a repetirse, como en un sueño sin final. Pues si alguno pisó estas tierras y nada vió, tarde o temprano retornará en el tiempo, aunque sepa que más allá de la mirada nada encontrará... 

(En la Patagonia, Puerto del Hambre, Agosto de 1994)



. I .

Es nehmet aber
Und giebt Gedächtniss die See,
Und die Lieb’auch heftet fleissige Augen.
Was bleibet aber, stiften die Dichter
(Hölderlin)


Del silencio viene quieto

Árbol desnudo

Mar que acoge sentidos de otra vida


El viento susurra
nombres no dichos de antemano
En tanto
 entierras la cruz en suelo virgen
Así
decidiendo un camino
Con ésta existencia
disipada en pos de lo innombrable


A qué vino el hombre…
Sino en el ocaso de su mirada

Y el estrecho se haría mar lejano

Así
se soñara otras tierras
Que más allá de las montañas y los mares
Cobijaría


Y otros hijos reunidos



. II .

Se habitaría
la piedra en la tierra

Sobre el coirón

Sobre la piedra

El hogar olvidado



Un sol invertido
hasta no ver terminar los días

Tal vez la esperanza
en cada rigor de la carne
Confundirá
los últimos respiros



. III .

De otro mundo
A destino incierto

Prematuro hallazgo
Señalando mágicas rutas


Otros hombres
osarían clavar la espada
Invirtiendo la cruz   
— Tierra adentro —
Y de aquellos
penderían sueños lejanos
Mientras la sangre correría
alimentando oscuros pensamientos



Así
trastocando el origen
de un mundo nuevo

Que se negaría a sí mismo

 

. IV .

En la distancia
que traza el horizonte

Misterio de oídas

Reflejo de sueños imposibles

Espejo del vivir



A qué vino…
Cogiendo parajes que le eran ajenos

Una sombra correría entre paredes
hasta descubrir otra luz

La pérdida
desvinculó el paisaje

Y esta tierra

Se haría del pasar propio



. V .

No volvería 
  el hombre 
a poseer lo intocable
Ni a proteger
los sueños que nunca tuvo



A qué vendría otro hombre… 
  en el tiempo 


Sino a refundar

Lo imperecedero

 

.  Æ  .

¿Quién relatará los encuentros de la vida?

Cuando ensimismados en una tierra ajena
Cada uno a su antojo cave la tumba propia

¿Quién cantará las victorias perdidas?

Así
el sonido fragmente:

El azul quieto
El azul caprichoso
de una existencia
despedazada
por antiguas utopías.

El rocío sobre la hierba de madrugada
produce extrañas sensaciones
Sólo palpables
en el fragor de la última lucha


Las espadas yacen quietas
clavadas a la tierra misma
Y una que otra cruz
sigue desmoronándose silenciosamente


Cuando en secreto
se recuerda a otros...

miércoles, 28 de febrero de 2018

"APROXIMACIONES AL ESTRECHO DE MAGALLANES...."





Nacer en Punta Arenas, trae consigo el mar y por consecuencia; el Estrecho de Magallanes. Ese mar siempre estuvo y estará presente en mi vida, desde lejanos días cuando lo observaba desde la ventana de mi casa, hasta el hoy cuando camino por su costanera. Sus playas, eran el lugar de juego en los primeros años y con el paso del tiempo, se fue transformando en esa frontera azul que dividía esta tierra de la otra tierra, allá al otro lado del mar. Porque aquello era “Lo Permanente” -la lejana tierra-, en contrapunto a esos navíos que surcaban el estrecho y solo pasaban: “Lo Efímero”…

Más, debo reconocer

…que osa mostrarse –desde mi niñez- como un misterio a resolverse, o a revelarse, o tal vez a re-pensarse, pues lucha constantemente en esa dicotomía de unión-desunión, marcada fuertemente por el paso de quienes sólo desean pasar al otro lado, en busca del mar abierto y aquellos que quieren cruzarlo para reconocer esa otra tierra….

…desde siempre ha  unido dos mares: entre Oriente y Occidente, entre civilización y barbarie –por así llamarlo- en la antigüedad, entre viejos y nuevos mundos, entre sueños y utopías… 

…pero, a la vez: desune dos tierras, dejando esa lejanía extendida de territorio desconocido al otro lado del mar y que, en tiempos no lejanos, separó la civilización de la cosmopolita ciudad de Punta Arenas de ese otro territorio lleno de aventureros y pioneros en busca de una nueva vida…

…une y desune… se la atraviesa como se la cruza… está ahí desde siempre y sin embargo –yo creo-, no hemos podido descifrar qué es lo que la trasciende..

Entonces… 

¿Qué es este Estrecho?

…sino un catalizador de viejos y nuevos sueños, un irrupción de nuestra mirada porque la tierra al otro lado de este mar aún permanece solitaria… tal vez, haya que intentar descifrar que ese pasar de un lado a otro en el sentido de las aguas qué significado tiene, es decir, el cruzar el estrecho.  Y a la vez, también descifrar, ese tránsito en el otro sentido; ese pasar de quienes, parecieran renegar de la tierra buscando otros mares…

…y tal vez, todo esto generó una límite interior -que debemos revelar-, pues la frontera…

Debe ser reconocida… 
Debe ser descubierta…
Debe ser habitada…

…y por mientras, las aguas seguirán corriendo de mar a mar… mientras miramos más allá sin saber a qué atenernos, porque los viejos sueños se fueron con el viento que hinchó las velas por vez primera de los adelantados…



(Puerto Natales, Febrero, 2018)